03
Ago

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Últimas recomendaciones alimentación complementaria

La alimentación complementaria (AC) se considera un proceso por el cual se ofrecen alimentos sólidos o líquidos distintos de la leche materna o fórmula adaptada, como complemento y no como sustitución de ésta.

¿Cuándo comenzar?

Se recomienda mantener la lactancia materna (LM) de forma exclusiva durante los 6 primeros meses y partir de ese momento, añadir de forma paulatina el resto de alimentos. Hay mujeres que comienzan a trabajar antes de que el bebé cumpla 6 meses, en ese caso es importante individualizar el consejo. No se deben introducir alimentos distintos de la leche antes del 4º mes.
¿Por qué?
Para poder comer alimentos diferentes a la leche el organismo tiene que tener la maduración necesaria. Un bebé está preparado cuando adquiere las destrezas que permiten manejar y tragar de forma segura los alimentos, no todos los niños lo van a adquirir al mismo tiempo, aunque en general suele ocurrir en torno al 6º mes. Una introducción muy precoz puede conllevar riesgos a corto plazo (atragantamiento, infecciones intestinales y respiratorias y malnutrición) y largo plazo (alergias e intolerancias, obesidad, diabetes, eccemas…). La introducción más allá del inicio del 7º mes también puede aumentar el riesgo de complicaciones como carencias nutricionales, alergias e intolerancias y menor aceptación de nuevas texturas y sabores.

¿Qué alimentos utilizar y con qué secuencia?

Las pautas varían mucho entre regiones y culturas. No se deben dar “instrucciones” rígidas. No hay alimentos mejores que otros para empezar. Asimismo, se recomienda introducir los alimentos de uno en uno, con intervalos de dos a tres días, para observar la tolerancia y aceptación y no añadirles sal, azúcar ni edulcorantes, para que el bebé se acostumbre a los sabores naturales de los alimentos.
Tampoco se debe retrasar la introducción de alimentos potencialmente alergénicos (huevo, pescado, frutos secos, lácteos, legumbres y todo tipo de
fruta) más allá de los 6 meses, ya que no se previene las manifestaciones alérgicas a diferencia de lo que se creía antiguamente.

El gluten se recomienda introducirlo idealmente esperando a los 6 meses y procurando no dar cantidades muy grandes al inicio.

Fruta y verdura
Se aconseja introducir progresivamente toda la variedad de frutas y verduras disponible e ir variando también la forma de presentación (con cuchara,
chafadas, en pequeños trozos…) No hay unas frutas mejores que otras para comenzar, la decisión dependerá de los gustos de la familia. Únicamente tener en cuenta que las verduras de hoja verde con alto contenido en nitratos (acelga y espinaca) se deben evitar durante el primer año como plato principal.
El gusto por los diferentes sabores: dulce-salado-ácido-amargo, se forja desde temprana edad, si acostumbramos al paladar a estos sabores el consumo de diferentes frutas y verduras será mayor a lo largo de la vida.

Se desaconsejan activamente los zumos en menores de 1 año, ya que aumentan el riesgo de caries. Aunque sean caseros, aportan calorías “no nutritivas”, contribuyendo a una ganancia inadecuada de peso.

Cereales
A partir de los 6 meses, se pueden ofrecer cereales en diversos formatos dando preferencia a las harinas integrales.
Si la madre se extrae leche por otro motivo, se podrían añadir los cereales en polvo a la leche. También se pueden mezclar las harinas con frutas, verduras o agua. Es un error sustituir una toma de pecho por fórmula con el único objetivo de “dar los cereales”, ya que puede condicionar un destete precoz innecesario.
Se pueden dar también cereales en forma de: arroz hervido y chafado, pan, pasta, arepas o tortas de maíz, quinoa, avena,… no siendo obligatorio el uso de cereales en polvo. Existen otras fuentes de hidratos de carbono complejos, como las patatas o el boniato.
Las papillas de cereales infantiles a pesar de estar fortificados con hierro, su biodisponibilidad es mucho menor que el hierro de las carnes y contienen una gran cantidad de azúcares. Además tampoco está demostrado que disminuyan los despertares nocturnos.

Alimentos ricos en proteínas
Carne, pollo, pescado, huevo, legumbres, gambas. Se pueden ofrecer en forma de puré, cocinados y desmigados o en pequeños trozos en lactantes más mayores. Ofrecer diariamente estos alimentos.

Hierro
A partir del 6º mes, los depósitos de hierro disminuyen y aumenta el
riesgo de anemia. La carne roja aporta hierro con muy buena biodisponibilidad.
También son una buena opción la yema de huevo, los guisantes, lentejas, alubias, frutos secos, brócoli, y algunos tipos de pan. Se deben ofrecer diariamente.

Lácteos
Entre los 6 y 12 meses, la leche materna o adaptada sigue siendo el alimento principal, por lo que se recomienda mantenerla a demanda. Si el lactante mayor de 6 meses realiza al menos 4-5 tomas al día no se precisan otras fuentes de lácteos. Se puede ofrecer yogur natural o queso desde los 9 meses, aunque no es imprescindible; y leche de vaca entera a partir de los 12 meses de edad.

¿Cuánta cantidad hay que dar?

La introducción a la alimentación complementaria es un proceso gradual. Inicialmente las porciones han de ser muy pequeñas y se aumentan progresivamente. Los cuidadores deben ofrecer comida sana, nutritiva y segura y el lactante es el que decide cuánta cantidad come. Es importante respetar las señales de hambre y saciedad. El apetito es diferente en cada niño y circunstancia. La expectativa de una cantidad concreta de ingesta puede frustrar a los padres y hacer que el momento de la comida se convierta en una lucha en vez de en un disfrute.
La mayoría de las calorías durante el primer año de vida provienen de la leche, por lo que no es tan importante la cantidad total de AC, como su variedad, su disponibilidad y el establecimiento de los hábitos futuros.

¿Cómo ofrecer los alimentos?

Se recomienda aumentar progresivamente la consistencia de los alimentos; y comenzar con grumos, texturas gruesas y sólidos lo antes posible, nunca más tarde de los 8-9 meses. A los 12 meses el lactante ya puede consumir el mismo tipo de alimentos que el resto de la familia.

 

_Por la Doctora Sandra Rodilla, especialista en pediatría sobre recomendaciones de la alimentación complementaria para bebés

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